¿Conviene pasar de Monotributo a una SAS?
- Dra. Florencia Pignatelli

- 27 feb
- 2 Min. de lectura
Estás facturando bien, tu negocio crece, y de pronto te encontrás con el tope del Monotributo respirándote en la nuca. ¿Qué hacés? ¿Pasás a Responsable Inscripto y empezás a pagar fortunas de impuestos? ¿O hay una alternativa mejor?
El problema del Monotributo
El Monotributo es genial para arrancar: cuota fija, pocos trámites, todo simple. Pero tiene un techo. Cuando tu facturación supera los límites de la categoría más alta, tenés que pasar al régimen general. Y ahí la cosa cambia: IVA, Ganancias, anticipos, retenciones...
La estrategia de la SAS + Monotributo
Una opción que muchos profesionales y emprendedores eligen es combinar ambos mundos: seguir siendo monotributista a título personal para una parte de la facturación, y canalizar el resto a través de una SAS.
Por ejemplo, un profesional independiente puede facturar servicios personales como monotributista y, cuando supera cierto volumen o trabaja con clientes corporativos que requieren factura A, derivar esa facturación a su SAS.
Beneficios concretos de tener una SAS
Factura A desde el día uno: podés trabajar con empresas grandes que solo aceptan este tipo de comprobante.
Responsabilidad limitada: tu patrimonio personal queda protegido de las deudas de la sociedad.
Menores retenciones: algunos profesionales (médicos, por ejemplo) sufren retenciones de hasta 30% como personas físicas. A través de una sociedad, estas pueden bajar al 2%.
Imagen profesional: una sociedad constituida transmite seriedad y solidez a clientes e inversores.
Planificación fiscal: con asesoramiento adecuado, podés optimizar la carga impositiva combinando diferentes herramientas.
¿Cuándo dar el salto?
No hay una respuesta única. Depende de tu facturación, tu actividad, tus clientes y tus proyecciones. Lo que sí es seguro: si estás llegando al tope del Monotributo, es momento de evaluar opciones antes de que te agarre el deadline.
¿Querés analizar tu caso particular? En SAS CABA te ayudamos a entender si te conviene constituir una sociedad y cómo estructurar tu negocio de la manera más eficiente. Escribinos y agendamos una consulta sin compromiso.

Comentarios